¿Cómo es la experiencia de manejar 37 horas seguidas?

¿Cómo es la experiencia de manejar 37 horas seguidas?

Manejar es una excelente opción a la hora de viajar a algún lugar cercano, pero hay ocasiones en las que se da la oportunidad de manejar a un destino lejano. Para ello se debe ir preparado, pues manejar durante muchas horas seguidas es un reto físico y también mental. En este artículo te platicaré de mi experiencia de manejar 37 horas desde Utah hasta la Cuidad de México y te daré consejos que poseo por experimentarlo de primera mano.

Snowboarding

Yo haciendo snowboarding en Utah

Fue en enero del 2020 cuando pasé unas vacaciones con la familia de mi novia en Salt Lake City. Yo llegué en avión, pero su familia había hecho el viaje en coche. Entonces habíamos decidido volver todos juntos en una camioneta a la Cuidad de México. Cuando llegó el día de partir, subimos todas las maletas a la camioneta y emprendimos el viaje a las 6:00 de la mañana.

Mapa de la ruta

Mapa de la ruta que tomamos, pasando por Las Vegas

Cuida lo que comes

El papá de mi novia manejó primero, la primera parada que hicimos fue en un McDonalds para desayunar. En primera instancia pensé que lo mejor sería tomar un desayuno sustancioso, pero recapacité que probablemente sería muy malo que en medio del camino me sintiera mal. Entonces tome la buena decisión de que desde ese momento comería con moderación. Esto resultó ser una buena decisión. A veces creemos que necesitamos comer hasta quedar llenos, pero te puede sorprender que en ocasiones con poca comida es más que suficiente.

Utah

Vísta de Utah desde la camioneta

 

Cuidar el nivel de gasolina

Mientras el papá de mi novia manejaba su primer turno me explicó una técnica que todos deberían saber. Cuando el medidor de gasolina indica que queda un poco menos de la mitad de gasolina, es hora de empezar a buscar una gasolinera. Puede parecer que esto es exagerado y que medio tanque aún puede durar mucho. Pero cuando vas manejando por las carreteras estadounidenses, puede pasar dos horas sin que encuentres dónde recargar combustible. Esto resultó muy útil después, ya que más adelante hubo momentos donde vi que el medidor se encontraba a la mitad, y cuando por fin me topaba con una gasolinera, el medidor ya estaba a un cuarto. Si hubiera empezado la búsqueda de gasolina cuando solo quedaba un cuarto, probablemente se hubiera agotado.

Café y más café

Llegó la noche y era mi turno de manejar, no había dormido en todo el día y sabía que durante mi turno empezaría a sentir cansancio. Fue hasta entonces cuando comencé a tomar café. Cada persona sabe cómo le afecta el café. En mi caso sabía que no necesitaba grandes cantidades, por lo que empecé a tomarlo pero con moderación, tampoco deseaba tener que sentir ansiedad mientras manejaba.

Sacar provecho de los camiones

Después de contar varías horas tras el volante mi vista comenzó a cansarse y me empezó a costar trabajo concentrarme en lo que ocurría. Por ello decidí que sería buena idea manejar atrás de un camión de carga y no perderle la pista. Esto me resultó muy útil porque ya no tenía que ver nada más que las luces rojas del camión y seguirlas. Podían pasar 4 horas sin que me le despegara al camión.

Tratar de dormir

Cuando amaneció ya llevaba 12 horas manejando, fue hora de volver a cambiar de turno, el papá de mi novia volvió a tomar el volante y me pasé a la parte trasera de la camioneta. Cuando planeas un viaje así probablemente te viene a la mente que será fácil dormir mientras no manejas, pero no es así. Yo trataba de dormir, pero despertaba muy seguido por cualquier movimiento, además los que ahora manejan también iban haciendo paradas para recargar gasolina. Asimismo, dormir en un coche no trae un sueño reparador, sino que me seguía sintiendo cansado cuando despertaba.

Carretera

Carretera que pasa cerca del Gran Cañón

Disfruta el viaje

Sin dormir ni comer bien, es muy fácil caer en un estado de mal humor. Pero durante el viaje se nos presentaron varias oportunidades de tomar breves descansos y hacer paradas, y esto hace que valga la pena.  Por ejemplo, nos detuvimos en una sección del Gran Cañón, así como en Las Vegas para entrar a una que otra tienda y conseguir los regalos de ultimo momento para los familiares en casa.

Gran Cañón

Yo frente a una sección del Gran Cañón

Seguridad

Una vez en México, tuvimos que tomar una medida que cualquier mexicano debería conocer. Si vienes de Estados Unidos, no manejes durante de la noche.  Así que nosotros calculamos que apenas estuviera amaneciendo a la hora de cruzar la frontera y una vez en México nos empeñamos en llevar un buen ritmo para llegar a la Cuidad de México en un solo día.

Después de pasar tantas horas tras el volante me sentí apaleado, pero ahora que recuerdo la experiencia puedo decir que fue una gran aventura y lo volvería a hacer. Además es un gran tema de conversación.

¿Alguna vez haz soñado con vivir la experiencia de manejar 37 horas o más? ¿A dónde te gustaría ir?

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